miércoles, 22 de mayo de 2019

Polizón a bordo

La primera vez que vi un polizón en vivo, en directo y cerquita fue en Argelia en 2003. Atracábamos en un muelle enfrente de lo que podría llamarse "el muelle de los polizones", era un muelle abandonado con contenedores viejos en los que vivían chavales de 15 años que había dejado de ser niños con 5 años. Son muy conscientes de que su vida no vale nada y a nadie le importa, por lo que no tienen nada que perder, literalmente.
Una noche haciendo la guardia de puerto, vi una cabeza en el agua, me quedé alucinando, lo primero que hice fue llamar al capitán que subiera al puente (al menos no iba a flipar yo sola, jeje).
Les vi trepar por el largo de proa (el trozo de cuerda que va de la parte de delante del barco a tierra para tenerlo atado, para los profanos) del buque que teníamos atracado a babor como si fueran gatos, solo llevaban un hatillo, y les abrieron desde dentro del buque. Era un buque de bandera argelina. La escena era impresionante, de película.
Al día siguiente nos enteramos que habían encontrado en ese barco 5 polizones.

Puerto de Arzew


 Nosotros hacíamos Arzew- Valencia, aquellos niños que vivían en contenedores, decían que no hablaban castellano, hasta el día que nos íbamos y nos gritaban:
"Arzew - Valencia, 26 horas, el jueves estáis aquí" Aprendían a la velocidad del rayo y tenían controlados todos los buques de línea regular del puerto.
En el viaje de vuelta a Valencia,  haciendo la ronda de seguridad a bordo me encontré un pantalón de chándal, del cuerpo que debía haber dentro, ni supe entonces qué fue de él ni quiero saberlo ahora.
En 2018 y  desde otro lado del sector, sigo viendo esos polizones. Lo habitual es que si consiguen colarse a bordo, el barco de media vuelta, vuelva a puerto y los entregue a la autoridad portuaria. ¿Pero qué pasa cuando los encuentran a bordo más cerca de España que de el norte de Africa?
Pues pasa lo siguiente:

Por el lado administrativo: Se informa a la torre de control de tráfico del puerto de destino que tienen a bordo un número de polizones. Tráfico marítimo pone en marcha el protocolo correspondiente. avisa a la Guardia Civil y a todas las partes involucradas. El agente en puerto tiene que gestionar junto con la aseguradora todos los trámites legales (se producen una cantidad de papeles para exportar).
Se sacan las huellas de los chavales y se envían a los consulados mas cercanos y a la embajada en Madrid para obtener urgentemente documentos de viaje para ellos, si es posible. Te puedes encontrar que hay consulados en España que no colaboran mucho por lo que  acudir a otros o a la embajada en Madrid es más práctico.
Hay mucha normativa al respecto, internacional y nacional (la dejo debajo por si alguien se aburre).
En cuanto a la normativa nacional:
El articulo 11 de la ley de navegación marítima dice que los polizones deberán permanecer a bordo del buque, y en caso de ser desembarcados por motivos médicos, por repatriación etc, los costes serán asumidos por el armador del buque.
El articulo 66 de la ley de extranjería dice algo parecido pero incluyendo todo tipo de empresa de transporte: tierra, mar y aire.

Por el lado "humano": Lo primero que hizo el capitán que encontró a estos chicos en su barco fue informarnos y nosotros le dijimos el procedimiento a seguir, se nombraron los agentes y la aseguradora. El capitán les ofreció llamar por teléfono a sus familiares sin coste (aclaró que sin coste porque una llamada de inmarsat en alta mar es más del dólar el minuto y los chavales podrían pensar que se lo iban a cobrar).
Ellos dijeron que no tenían ningún familiar. Llevaban consigo un teléfono móvil sin batería del que se intentó sacar algún contacto o información y ningún tipo de identificación aunque ellos se identifican con nombres, apellidos y todo tipo de datos., explicaron que eran argelinos aunque se habían colado en el barco en Marruecos.
Los chicos colaboran.
Una vez en puerto español, la policía les lleva al hospital para determinar si son menores de edad o no. En caso de que no sean menores, estos dos chicos tienen que volver al barco, no se pueden quedar en España. De ellos se hace responsable el armador del buque.
No es lo mismo un polizón que un inmigrante que llega en patera aunque sus motivos para salir de su país sean los mismos. El polizón se considera "clandestino" y el inmigrante que viene en patera suele pagar, el 50% al subir a la patera y el 50% al llegar a destino.

Los inmigrantes si están bien informados puede solicitar "asilo" por el articulo 16 de la ley de Asilo y se empezaría la vida judicial. Esta solicitud puede ser denegada por la autoridad, pero eso ya forma parte de otra historia.
Y esto es lo más interesante que ha pasado ésta semana en el curro.
Mar RG
Legislación internacional:
  • Art.13 Declaración Universal de DerechosHumanos. Derecho a salida de un país.
  • Convenio de Bruselas sobre polizones de 1957
  • Comité de Seguridad Marítima OMI
  • Convenio para la Facilitación del Tráfico Marítimo FAL CONVENTION
  •  Código de Gestión de la Seguridad ISM CODE
  • Código de Seguridad del Buque e Instalaciones portuarias ISPS CODE
  • Resoluciones IMO A.871(20) con sus revisiones A.1024(26), A.1027(26), FAL.11(37) y MSC.312(88)

Me gustan los finales felices

Me gustan los finales felices, no confundir con los finales Disney: esos finales empalagosos, edulcorados y en tonos pastel que hacen que te suba la diabetes aunque hace 3 años que no te comes un triste caramelo. Esos no los aguanto.
Simplemente felices, no para siempre, pero felices.
Esos finales que tienen continuación, siguen al día siguiente, a los 15 días o al año y no sabes como acaban.

Esos finales que empiezan tras una llamada, un mensaje, un reencuentro, en los que fingimos que no ha pasado nada, quizá sí ha pasado, pero da igual.

Descalzos en el parque

Como el final que me invento en Casablanca, siempre espero que Rick se quede con Ilsa y salven juntos al mundo después de cenar (Rick, vida, hay tiempo para todo) o el final de Con faldas a lo loco, dónde nadie es perfecto.
Los finales felices que no tienen final.
Hay un final feliz muy bonito, ese que llega por sorpresa y sigue al día siguiente y al otro, y al otro.
Esos finales felices.



Rehabilitando a un asesino

(Publicación original: 09.11.17)

El canal DMax estrena un "documental" sobre la vida de José Rabadán Pardo, yo no recordaba ese nombre, pero sí recordaba "el asesino de la catana".
Este chico a la edad de  16 años mató a sus padres y hermana  con una catana. Siendo menor de edad se le aplicó la ley del menor. Recuerdo debatir con mis amigas hasta que punto eres menor para cometer según que actos.
Por lo que he podido leer, fue juzgado, condenado y cumplió dicha condena, eso son hechos. También dicen que está rehabilitado,  ¿puede considerarse un hecho?
Actualmente vive en Santander, está casado, tiene una niña, trabaja en bolsa y forma parte de una agrupación evangelista.
Si desde que cumplió su condena no ha vuelto a cometer ningún hecho delictivo ¿es que está rehabilitado y puede reinsertarse en la sociedad?
Se supone (como el valor en la mili, que diría un capitán que tuve una vez) que lleva una vida normal, ¿seguirá siendo normal una vez se emita el documental y sus vecinos sepan quién es?
Sinceramente, no tengo la menor idea de los requisitos psicológicos hay que cumplir - por expresarlo de alguna manera- para que se considere que una persona está "apta" para vivir en sociedad después de cometer un acto criminal, pero ¿está la sociedad preparada para asumir esas reinserciones?
Todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero no sé si todo el mundo es capaz de darla.
Soy toda dudas...

Mar RG